la mansión en llamas / 1/06/2016

Así fue el TCAF 2016

Hace ya tres semanas que volvimos de Toronto, y ya hemos estado en la Feria del Libro de Madrid y preparando el viaje a Londres de la semana que viene, así que no hemos podido tocar suelo y volver a la realidad el suficiente tiempo como para que el viaje al TCAF se asiente en nuestro cerebro y se convierta en un hecho ordenado. Ahora mismo flotan las mil y una situaciones que vivimos caóticamente, junto a las millones de nuevas caras y amistades que allí hicimos.
Por eso mismo, este post nos servirá a la perfección para dar forma a esas vivencias y aclarar lo que fue nuestra visita al TCAF 2016.

El TCAF desde arriba
El TCAF ocupa tres plantas de la Toronto Public Library, un espacio gigantesco por el cual se despliegan los más de 300 participantes. Entrar en la biblioteca el viernes por la noche para conseguir tu acreditación y ver montar a todos los editores en ese espacio gigante, abierto, por el cual levantas la cabeza y ves los pisos superiores, impone. Así como ya con el festival en marcha y la gente merodeando entre stands, asomarse desde la tercera planta y ver la infinitud de personas y material que allí se dan cita… ¡una auténtica pasada!

El montaje se realiza el viernes a última hora, tras el cual se hace una primera fiesta de bienvenida, donde conocimos personalmente a Jesse Jacobs, un chico mucho más joven de lo que creíamos. Aprovechamos para comentar proyectos, charlar sobre la próxima publicación de Safari Honeymoon y comentar nuevos trabajos en los que ahora mismo está enfrascado (¡y lo que está por venir del autor es impresionante!). Nos unimos más tarde a la gente de Rotopolpress, con quienes publicamos los volúmenes de Pimo & Rex de Thomas Wellmann, y nos confirmó que de momento se retrasaría un tiempo la salida del nuevo número.

Nuestra mesa
El TCAF abre sus puertas el sábado a las 9h y el domingo a las 10h, para acabar a las 17h ambos días. Para nosotros lo más loco era acabar tan temprano, pues acostumbrados a las sesiones maratonianas de los Graf, Gutter, Tenderetes y demás, donde todo empieza a moverse a última hora, esto era absolutamente lo opuesto. A parte de ello, el festival no distaba mucho de un Salón, pero con la diferencia de la mimadísima selección de expositores que había, gracias a la enorme cantidad de editoriales small press que existen en el continente americano.
El small press es un género editorial que se sitúa en el punto medio entre el gran editor de cómics y el fanzineo, y que se caracteriza por la experimentación con la historieta, el peso del valor artístico de las obras en detrimento de su aspecto comercial, y las ganas y necesidad de expandir los limites de la narración en el cómic y llevarlos a nuevos territorios. Y es una lástima que no exista todavía una red en España que pueda unirse y formar lazos para aguantarse en el gigantesco mar de corporaciones y grandes grupos en el que navegamos.

Cartel del ELCAF
Mientras uno de nosotros explicaba nuestro material detrás de la mesa, el otro se libraba para dar paseos por los expositores. Sabíamos que algunas de las editoriales que seguimos por las redes y a las cuales comprarles algo nos supone unos gastos de envío infernales, estaban presentes. De ahí que nos emocionara poder comprar y saludar a la gente de Retro Fit (Box Brown entre ellos, a quien le cogimos An Entity Observe All Things), Space Face Books (a quienes pillamos un ejemplar de Aidan Koch y un periódico que reunía algunos carteles de Michael DeForge para conciertos y eventos) o Youth in Decline (editores de la fantástica selección Frontier, de la cual cogimos el ejemplar de Sam Alden).
Mientras uno de los dos daba vueltas, el otro se quedaba explicando nuestras publicaciones a la gente que venía a nuestra mesa, de la cual nos impresionó todo lo que vendimos, teniendo en cuenta las limitaciones con el idioma.

Una vez cerradas las jornadas del TCAF, tenías un par de horas de descanso y de cenar (a las 19h, claro) y podías volver a unirte a la gente en las fiestas que montaban, la primera de ellas donde tocaba Michael DeForge con su banda de punk, y la otra donde los organizadores daban las gracias por la asistencia de todos. Allí pudimos charlar con la gente de Chili com carne, Giulia Sagramola, Uncivilized Books, Brecht Evans, Max Baitinger, Anna Haifisch…

Cartel del ELCAF
Y entre toda esta gente, comentar la enorme satisfacción que es poder tomar algo con Annie Koyama, editora y fundadora de Koyama Press. Annie es una persona dulce, entregada a los cómics y a quien sólo le importa que estés feliz y cómodo donde sea. Es atenta, amable, pregunta por Fatbottoms (y dice que necesita venir a visitarla) y te conquista.

Volver a Barcelona tras todo este subidón no es fácil. Jet lag unido a la preparación del Gutter Fest, que empezaba dos días más tarde, unido al cierre del cómic de Cristian Robles, Mameshiba… una locura. Pero lo que está claro es que volvimos con las pilas cargadas, como si empezaramos de nuevo todo el proyecto y con ganas de crear mucho más.